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viernes, 3 de enero de 2014

Madrid y Antonio Mingote.



Aunque ideológicamente no tengo mucho que ver con él, me gustaría con esta publicación rendir un pequeño homenaje a Antonio Mingote, escritor, guionista, humorista gráfico, colaborador en la revista La Codorniz, en el Diario ABC, académico de la Real Academia de la Lengua Española (¡¡concretamente el sillón "r"!!), Marqués de Daroca, tertuliano en radio y muchas cosas más..., que NO siendo de Madrid, (nació en Sitges, Barcelona), y pasó muchos años en Daroca (Zaragoza), fue madrileño de adopción y muy querido entre los ciudadanos.




Mingote nos dejó físicamente en 2012, a la edad de 93 años pero sus obras las podemos ver cada día sin tener que ir a una sala de exposiciones, o a una colección privada porque las tenemos al alcance de la mano... ¡¡en la misma calle y a la "vista" de todos!!. Sus obras están ubicadas por toda la ciudad.

Su manera de dibujar fue autodidacta, siempre muy característica y se reconocen enseguida sus formas, sus escenas cotidianas de la vida típica madrileña, y la exuberancia con la que pintaba a las mujeres "minifalderas", jeje..., por eso podemos decir en cuanto vemos algo de él : ¡¡¡Mira, eso es de Mingote!!.

Eso me pasó a mi cuando vi la fachada de esta casa. ¡¡Es genial!!. Está por la zona de Princesa. Es la casa que hace esquina a la calle Duque de Osuna con la Plaza Cristino Martos. Toooooda la fachada es como un folio en el que Mingote decora los dinteles de cada ventana y deja plasmada su firma al final de "ese folio".










Tenemos muchos más ejemplos repartidos por la ciudad, y alguno se me quedará en el tintero, pero al menos quiero mostraros los más representativos y conocidos de todo Madrid.. ¡¡¡Solo hay que mirar!!...


El carillón de la calle de la Sal, es un homenaje al antiguo relojero y a su relojería que hay en esa calle, casi casi a la entrada de la Plaza Mayor, que hace la delicia de niños, ¡¡y no tan niños!!, já. Tiene varias melodías y asomado al balcón su relojero hace su trabajo marcando las horas al compás de la música.





En la fachada de la calle La sal, también destacan unos murales.




Tenemos otro carillón en la plaza de las Cortes, en el edificio de seguros Groupama, (el antiguo edificio Plus Ultra), en el que cinco personajes de la vida madrileña salen a las 12:00h y las 20:00h, tras un toque de campanillas a que los turistas, chicos y grandes les hagamos fotos. Son la Duquesa de Alba, Francisco de Goya, Carlos III, una mujer madrileña (la Manola), y un torero, ¡¡casi ná!!. Dicen que este encargo ilusionó mucho a Antonio Mingote y lo hizo desinteresadamente.







Todo esto anterior lo vamos a ir viendo si vamos mirando hacia arriba, pero a media altura y montados en el metro, nos encontramos en la estación de Retiro (Linea 2) un mural fantástico en el propio andén. Está lleno de personajes, es una escena cotidiana para que los usuarios del metro la podamos admirar.








También hizo muchos decorados para el cine, para obras de teatro y publicidad, e incluso colaboró en alguna escena con un papel pequeño como actor en alguna película.


Pero.....,  si miramos hacia abajo..., ¡¡al suelo de la ciudad!!, encontraremos unas placas de bronce en las entradas de los establecimientos centenarios de la Villa de Madrid. Fue un programa de Reconocimiento a los Comercios Centenarios que el Ayuntamiento hizo en el año 2007, y así destacar el servicio prestado a los ciudadanos de quienes llevan al frente de un negocio durante tantos años, además de la integración en el Patrimonio Histórico y Cultural de Madrid.... , ¡¡pues bien...!!, esas placas son obra de Antonio Mingote, esta placa se daba junto a un diploma que lógicamente también había sido dibujado por él.

Se colocan en la vía pública, en la entrada del establecimiento en cuestión, son del tamaño de una baldosa y todas ellas son distintas y personalizadas (llevan el nombre del establecimiento y la fecha de su inauguración), por lo tanto son piezas únicas.


El Ayuntamiento de Madrid agradecido por el servicio a la ciudad.
Antigua relojería calle La Sal 1880


El Ayuntamiento de Madrid agradecido por el servicio a la ciudad.
Farmacia Deleuze desde 1780.


Seguramente muchos de vosotros sabréis dónde hay más "Mingotes" en Madrid, algún detalle o alguna otra curiosidad por más zonas y calles de nuestra ciudad, pero he querido dar a conocer las más representativas.


Gracias Mingote.


sábado, 28 de diciembre de 2013

JA JA JA. Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo.







Dentro de nada... Nochevieja, ¿eh? ¡Qué estrés! Yo en Nochevieja me siento... me siento... no sé, me siento como un toro, ¿no? Cuando llega la fiesta miro alrededor y me da la sensación de que todo el mundo se lo está pasando bien, menos yo.

El estrés comienza con la cena. Aquello parece una prueba del Gran Prix: tienes que llevar calzoncillos/bragas roj@s, tener algo de oro para meterlo en la copa, preparar las doce uvas... Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te equivocas: Una, dos, tres, cuatro...una, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Esta pocha ya la he contado... Una, dos... siete, ocho... ¡Joder, las doce menos veinte! ¡Chavalín, trae el Rotring, que las voy a numerar, como en el Bingo! Y tu madre:
-¿Queréis venir, que se enfrían las gambas? Que esa es otra: te tienes que comer todo lo que está en la mesa... ¡¡¡¡antes de las doce!!!!; que, con las prisas más que pelar gambas, parece que estás desactivando una bomba. ¡Coño, las doce menos diez!.

Y no eres el único que está agobiado, ¿eh? No hay más que ver la tele. Allí están unos presentadores cualquiera (como Ana Obregón y Ramón García), explicando a toda España como funciona un reloj. Acojonados por si se equivocan: Cuando la aguja pequeña esté en las doce y la grande también...serán las doce. ¡Coño, como todas las noches! Y entonces bajará la bola y... clan, clan, clan... Din
-¡GLUP! -don... -¡Ah no, que son los cuartos! Din-don... -¡Escupid que son los cuartos! Din-don... -Pfbbbbbbbb... -¿qué son qué?
Din-don... -Los cuartos... Ton... -¡Ahora,ahora!
Ton... -¡Una! -¡Que no, que vamos por la segunda! Ton...
-Pues me meto dos... Ton... -Seis... -¿Cómo que seis? Ton...
-A mí ya no me caben más, ¿eh? Ton... -¡Eh!, ¡deja mis uvas, cabrón!
Ton... -¡Es que se me ha caído una al suelo! Ton... -Bgrfds...
Ton... -Bggggdffffff... Ton... -A mí ya no me quedan... Ton...
-¡Pues a mí me sobran cuatro!
Ton... -mamá el abuelo está morado.... Y cuando acaban, toda la familia con la boca llena de babas, a darse besos: -Fffffelifsz año, eeeeeeeeeh, felifzcidadef, grfdddfd... Y suena el teléfono: ¡riiiiiiiiiing! -¡Pero coño! ¿Ya están llamando? ¿No se pueden esperar? -Pues a mí todavía me sobran dos... -¡Champán, que alguien venga con el Champán! Pero, bueno, vamos a ver ¿a vosotros os parece lógico empezar el año así? ¡Qué estrés, de verdad!.


Pero como es Nochevieja... tienes la obligación de divertirte. Así que después te vas a un fiestorro a un sitio en que, si caben mil personas, el dueño ha decidido meter a cinco mil doscientas. ¡Y si no te gusta te quedas en la calle, con la pelona que está cayendo! Porque en Nochevieja siempre hace un frío que pela.. Así que entras. Lo bueno que tiene ir a un sitio así es que te pueden pasar "anécdotas". A mí el año pasado me ocurrió de todo. Yo estaba tan tranquilo, tomándome mi cubatita de garrafón, cuando de repente un tío me cogió por detrás y me dijo:
-¡¡¡¡COOOOOOOOONGAAAAA!!!!! Y, claro, que vas a hacer, pues te pones a bailar... ¡Eso te lo hace un tío en el autobús y le partes la cara! ¡Pero como es Nochevieja... ! ¡Pues hala! Y de repente te das la vuelta y llevas cien personas enganchadas a tu culo. ¡A ver como escapas de ésta! Porque una conga es como una secta: entrar es muy fácil pero salir es muy jodido, además en el garito hay como doce congas girando a toda pastilla... Bueno, pues iba yo conduciendo mi conga... por mi derecha, cuando, de pronto, me veo venir en dirección contraria una conga suicida acojonante conducida por un gordo con casco de vikingo. Yo le iba a hacer ráfagas, pero como las congas no llevan ni luces ni nada... pues, para evitar la colisión, di un giro brusco a la derecha... ¡Y me tragué entera una columna de espejitos!. ¡Siniestro total! Doce heridos leves y una columna de espejitos destrozada. Y yo, con una ceja abierta tirado en el suelo pensaba: "Joder, como me hagan soplar ahora, la hemos "cagao". 

Y en ésas, me desmayé. Al despertar estaba en la sala de urgencias, rodeado por todos los de mi conga. Algunos todavía no se habían desenganchado, habían venido corriendo detrás de la ambulancia.
Bueno, las urgencias en Nochevieja, hay que vivirlas. Si en la sala caben cincuenta personas, el dueño ha metido a ciento cincuenta... Como el de la discoteca. Y como allí también es Nochevieja, el camillero lleva un gorrito de moro, la enfermera un collar de hawaiana y el que te cose la ceja unos dientes de Drácula, ¡que te da una confianza... ! El tío te dice: -¿Qué ha sido? ¿Con una moto? -No, con una conga. -¡Ay!, si es que van como locos con las congas... 

Cuando salí de allí me quería ir a mi casa, pero como era Nochevieja, acabé a las ocho de la mañana con la ceja grapada en un bareto... -Oiga, póngame un chocolate con churros a ese módico precio de 4 Euros de ná. -Pues sólo nos queda Nesquick y algunos dónuses... Es que los últimos churros se los han tomado los de una conga, ¡traían un cachondeo...! Había un gordo que llevaba un casco de vikingo...
¡No le digo más!. Y es lo que yo le digo a los clientes: ¡si no disfrutas en Nochevieja, ¿cuándo vas a disfrutar?!.

¡ FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO !

jueves, 26 de diciembre de 2013

La Farmacia "Juanse" (Fotos propias).




El otro día fui a dar un paseo por un barrio muy castizo de Madrid para visitar los establecimientos antiguos y centenarios de la zona, (me encantan las viejas librerías, tabernas, mercerías, etc....), esas que tienen un "no sé qué...., que no sé yo". Me acerqué hasta un local mítico y con solera, es ......

La Farmacia "Juanse", (Juan José Cruz García Rodríguez), no es la más antigua de Madrid, pero sí es la que tiene una de las fachadas más geniales y llamativas de este tipo de establecimientos, el edificio es de 1864, pero la farmacia se inauguró el 1 de mayo de 1918, desde ese año ha preparado sus fórmulas "magistrales" para su clientela habitual de barrio, y para posibles clientes de paso, claro está. Recuerda un poco a la mítica farmacia de la serie de televisión "Farmacia de Guardia".., ¿os acordáis?.., jeje. Pero esta es auténtica.




Está ubicada en el barrio madrileño de Malasaña, haciendo esquina con las calles Vicente Ferrer y San Andrés. Su primer propietario también vivía en el edificio en el que está situada esta excepcional farmacia.

Su fachada es espectacular, azulejos originales que son dignos de un estudio aparte y que sin duda al leerlos y admirarlos nos arrancan una sonrisa. ¡¡¡Fijaros en el producto, en el precio y hasta en el detalle del orinal.., jojojojojojo!!!.




Esas fórmulas que lo curaban "todo" iban desde el Diarretil, (para los males de tripas, ejem..ejem); el Odontálgico (para el dolor de muelas); los Fumables inofensivos (sustituían el tabaco por otras plantas); los tés purgantes aromáticos; los emplastos porosos y cataplasmas para lumbagos, reumatismos y neuralgias; hasta jarabes contra la tos ferina. ¡¡Era como hacer mágia!!.




Durante los años de la postguerra, (estos azulejos tan típicos de la decoración madrileña de la época), se comentaba que fueron tapados con yeso por su propietario para recuperarlos posteriormente sin ningún problema, y así evitar unos impuestos obligatorios que tenían que pagar los dueños de los locales por hacer publicidad de su negocio. ¡¡¡Qué tiempos!!!.




La pena es que en la actualidad además de ser víctima de pintadas vandálicas deteriorando su fachada y azulejos, (lo que no hizo la guerra lo hacen las "pintadas descontroladas" de gente sin escrúpulos), lo ha logrado esta maldita época de crisis, porque ha terminado con este negocio. ¡¡Ya no existe la Farmacia Juanse!!. Los herederos de la Farmacia han tenido que colgar el cartel de SE ALQUILA. He de confesar que me he disgustado. NO SE DEBERÍAN PERDER NUNCA ESTOS LOCALES..., SON HISTORIA.




Ahora se ve abandonada, un poco sucia y solitaria. Es una verdadera pena que este tipo de locales se pierdan porque ir a verla es retroceder en el tiempo e imaginar el bullicio de clientes entrando y saliendo para mejorar su salud con las fórmulas "magistrales" de Farmacia Juanse, eso era en el Madrid del s.XIX, o principios del XX, casi casi es el Madrid de "Fortunata y Jacinta" de la novela de Benito Pérez Galdós..... ¡¡¡Aaayy, como se está perdiendo el encanto de Madrid!!.




Esperemos que se haga cargo de ella alguna persona que sepa valorar esta cultura de los comercios antiguos, y conserve esa magnífica fachada de un local casi centenario y orgullo de Madrid. 




lunes, 23 de diciembre de 2013

La Fuente del Ángel Caído. El Retiro (Madrid).



En los Jardines del Buen Retiro de Madrid nos encontramos "muchas"..., pero que muchas curiosidades, historias y leyendas, pero allí (en una glorieta) se encuentra La estatua del Ángel Caído, y esta obra merece un punto y aparte.

Representa a un Ángel expulsado del paraíso por su desobediencia a Dios, y castigado al peor de los sufrimientos y castigos..., el convertirse en Satanás, en Lucifer.




En 1877, el escultor madrileño Ricardo Bellver, (¡¡padre de la "criatura"!!),  realizó en yeso la obra llamada El Ángel Caído. Al año siguiente ganó una medalla por su trabajo en la Exposición Nacional de Bellas Artes, y por esta razón se decidió presentarla en París con motivo de la Exposición Universal de 1878. Dado que en ella solo se admitían esculturas de mármol o bronce, se tuvieron que iniciar los trabajos oportunos para realizarla en dicho metal....  ¡¡Y manos a la obra!!.





La estatua muestra a un ángel de cuerpo perfecto y alas extendidas, reflejando el momento en que cae por haber sido expulsado del cielo, expresando en su rostro toda la desesperación y espanto que le produce el castigo recibido y cómo despechado mira hacia arriba con gran odio por haber sido vencido. La serpiente que se enrosca alrededor de su pierna y brazo deja claro que ya estamos ante Lucifer, la encarnación del mal.




La escultura en sí es de una gran belleza, se apoya sobre unas rocas que le sirven de base, pero lo que más nos llama la atención es la expresión, la contorsión del cuerpo, de sus brazos y piernas en tensión por la presión que ejerce sobre dichos miembros la serpiente, que enroscada al Ángel no le deja volar aunque permanece con las alas desplegadas..




Esta obra de Bellver muestra tres claras influencias escultóricas, la helenística, (por la belleza al cuerpo, a la anatomía), la barroca (por su expresividad) y la romántica por el dramatismo.
Si trazásemos con un lápiz una linea imaginaria desde el ala superior hasta los pies, veríamos cómo dibujaríamos una "S". Es el poder admirar la torsión y el puro movimiento en algo tan estático como es una escultura.




En mayo de 1880 el arquitecto Francisco Jareño, recibe el encargo de diseñar un pedestal sobre el que apoyar la estatua del Ángel Caído, este la realiza en granito, bronce y piedra. El conjunto queda inaugurado oficialmente en 1885.


En el centro de la fuente se alza el pedestal y en cada uno de sus lados figura una carátula de bronce. Estas carátulas son ocho y representan a diablos que sujetan con sus manos lagartos, serpientes y delfines, y en cada una de ellas hay tres surtidores de los que emana agua.




Como curiosidad,  para los amantes de las casualidades, causalidades y "cositas extrañas".., jeje..., os contaré que ...

La Glorieta del Ángel Caído (donde está ubicada concretamente esta fuente), se encuentra a una altitud topográfica oficial de 666 metros sobre el nivel del mar en Alicante. Esto, unido a la existencia de una falsa creencia popular según la cual el monumento es un homenaje al mal o a lo oculto, ha despertado la imaginación de muchos hacia lo esotérico. Sin embargo el resultado de dicha medición no es tan rara teniendo en cuenta que Madrid está a una altura media de 655 metros sobre el nivel del mar.




Bueno, cada uno tendrá una opinión al respecto, y la imaginación es libre. Lo indudable es que es una escultura de gran belleza y cuando paséis por allí fijaros en el conjunto y en sus detalles.

¡¡Ahh!!..., y a los que aun no la conozcáis sabed que os está esperando.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Metro de Madrid, "vuela" por la izquierda.



De todos es sabido que no corren buenos tiempos para la red de Metro de Madrid. Bajo el eslogan de "Metro de Madrid, vuela" hay ahora mucho sarcasmo e ironía, porque a las pérdidas de usuarios, de la calidad del servicio, de las instalaciones, pérdidas económicas y laborales, se suma que tenemos una gran infraestructura pero no hay quien la mantenga, múltiples problemas que van en aumento en época de crisis.




Escaleras mecánicas que son muy costosas de mantener y "eternamente" están en reparaciones, nos afectan cada día a los usuarios de Metro de Madrid.





Vagones vacíos en horas y días normales dan una imagen de lo bonito que es el metro de Madrid, pero también de lo poco rentable que resulta. Metro de Madrid ya no vuela ni por la derecha ni por la izquierda.




Pero hubo un tiempo en que el metro de Madrid era viejo, no tan bonito, (y no demasiado limpio), que permaneció abierto durante la Guerra Civil para servir de refugio a todos los madrileños de los bombardeos sufridos en la ciudad durante la contienda.




Hubo un tiempo en que las puertas las abría un empleado que iba en el primer vagón...., y a toque de silbato se cerraban o abrían las puertas, ¡¡todas a la vez!!; en el que SÍ se respetaba eso de DEJEN SALIR, ANTES DE ENTRAR; en que nadie nos decía por megafonía interna cual era la próxima estación, y tampoco había monitores de televisión ni en vagones ni en andenes....., pero ¡¡oiga!!, funcionaba y llegábamos a nuestro destino, eso sí, íbamos en hora punta como sardinas en lata. Eran otros tiempos, dignos de ver los empujones por entrar, daba igual veías a mujeres, hombres y chiquillos todos a una empujando por entrar en un vagón. ¡¡¡¿¿Y qué me decís a la hora de salir??!!!, a veces "te sacaban", (sin tú querer), en la siguiente estación aunque no fuera la tuya, jajajaja. ¡¡Qué tiempos!!.


Pero lo que quería contar no era la añoranza del Metro de Madrid con su rombo apaisado y de color rojo..., (que también)...., y para ello la mejor muestra es ir a visitar gratis la Estación-Museo de Chamberí..., ¡¡la famosa estación fantasma!!. Lo que quería contaros es que el metro de Madrid circula por la izquieda, sí sí, ¡¡por la izquierda!!.













Resulta que la red de metro de Madrid empezó a funcionar el 17 de octubre de 1919, reinaba entonces Alfonso XIII, y no había ninguna ley sobre normas de circulación, ni sentidos de la marcha.


La red de Metro de Madrid fue diseñada y comprada a empresas inglesas, fue por eso que debido a que el metro tenía proveniencia inglesa se adoptó su regulación y se empezó a circular por la izquierda, (hasta 1930 no hay regulación de circular por el lado derecho en nuestro país).




Después de esa fecha se decidió dejar el sentido de circulación como estaba porque a la falta de regulación inicial había que sumarle el alto coste que suponía transformar todas las instalaciones eléctricas, semáforos, señalizaciones, etc.. para cambiar el sentido de la marcha, eso hizo que se optara por dejar "las cosas como estaban".


Es por esta razón que ¡¡¡en la actualidad¡¡¡, los trenes de la red de Metro de Madrid circulan por la vía de la izquierda, a diferencia del resto de trenes de redes ferroviarias urbanas que existen en España, que lo hacen por la derecha.


Si cogéis el metro en cualquier otra ciudad española que no sea Madrid, estad atentos porque el metro llega en sentido inverso al madrileño... ¿¿Curioso, no??.


sábado, 24 de agosto de 2013

Los "Leguarios" y "La legua" como medida. (Fotos propias)


No sé si sabéis qué son los leguarios exactamente.


Para los que no lo sepáis tendremos que remontarnos a mucho antes de que se usara el actual Sistema Métrico Decimal (el cual empezaría a utilizarse a finales del siglo XIX). Los leguarios son los hitos kilométricos que se usaban antiguamente en caminos, sendas y senderos..., para señalar al caminante, jinete, o trashumante las LEGUAS que le quedaban para llegar a un lugar concreto.

 La legua se empleó ya en la antigua Roma, siendo entonces equivalente a 4,4 Km.






Por definición, la legua es una unidad de longitud que expresa la distancia que una persona, a pie o en cabalgadura puede andar durante una hora. Es decir, que dicha medida oscilaba entre los 4 y los 7Km, ya que influían muchos aspectos a la hora de establecer una medida concreta pues no era lo mismo caminar a pie, a caballo.., y añadiendo a todo esto la dificultad del terreno, climatología adversa, etc.., pero se terminó estableciendo una equivalencia de 4,19 Km.














En 1769 una norma establecía marcar los caminos con los leguarios para señalar las distancias.





Casa país, región e incluso comarca tenía una medida diferente, y existían diversas clases de leguas, había las castellanas, las leguas imperiales...., lo cual no dejaba de ser un problema para determinar con algo más de exactitud lo que quedaba para llegar a nuestro destino.






La legua sigue en uso de forma NO oficial en algunas zonas de América Latina, teniendo evidentemente otros valores. En España ya no tienen un uso real, (ni la medida, ni evidentemente el leguario), pero se conservan muchos de ellos como símbolos de una medida obsoleta.


A LEÓN 3 LEGUAS. 
Este LEGUARIO estaba ubicado en Venta de la Tuerta, Nº 630, RUTA DE LA PLATA (LEÓN).






En 1801 Carlos IV de España, y por Real Orden, estableció :
Para que la legua corresponda próximamente a lo que en toda España se ha llamado y llama legua (que es el camino que regularmente se anda en una hora) será dicha legua de veinte mil pies, la que se usará en todos los casos que se trate de ella, sean caminos Reales, en los Tribunales y fuera de ellos.

El punto cero se estableció en Madrid en 1950 y se encuentra todavía en la Puerta del Sol.




Ahora podremos calcular con mayor exactitud las distancias con aquello de :

EL CONDE SISEBUTO (Joaquín Abati Diaz). 1865-1936
A cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo,
existe un castillo viejo
que edificó Chindasvinto.

Perteneció a un gran señor
algo feudal y algo bruto;
se llamaba Sisebuto,
y su esposa, Leonor,



.........

Y aquí acaba la leyenda
verídica, interesante,
romántica, fulminante,
estremecedora, horrenda,

que de aquel castillo viejo
entenebrece el recinto,
a cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo.
JAJAJA....

domingo, 28 de julio de 2013

El origen de la palabra "Gilipollas".


En este caso nos tenemos que remontar al siglo de Oro, al reinado de Felipe III si queremos saber de dónde viene la palabra "gilipollas", (con perdón.., jeje).

¡¡Vamos allá¡¡ :

Por aquel entonces existía un fiscal del Consejo de Hacienda del Rey, llamado Don Gil Imón, al que le gustaba demasiado exhibirse en fiestas, reuniones, saraos, y rodearse de gente importante, de las más altas esferas de la época. Pues bien este hombre tenía tres hijas casaderas que no colocaba de ninguna manera, eran poco agraciadas y además no muy despiertas, cortas de entendederas que se decía. Las tres le acompañaban siempre a cada una de estas fiestas para ver si les salía algún pretendiente, pero no había forma humana ni divina. Cosa importante para nuestra historia es saber que a las mujeres casaderas de la época se las denominaba "pollas", ¡¡¡ehh, ehh, no confundir términos!!!. En la R.A.E. existe esta entrada. "Mujer joven".




El caso es que por lo tontas que eran las hijas, (y también el padre), cada vez que le veían aparecer en uno de los múltiples eventos de la ciudad, la gente decía : ¡¡Mira, mira, ahí va Gil y sus pollas!!. De tanto decirlo, la palabra se fue acortando y quedó en lo que hoy conocemos para designar a alguien tonto, estúpido, algo corto o imbécil.... Es, la palabra GILIPOLLAS.


Hay una calle en Madrid llamada Travesía de D. Gil Imón, situada por la zona de la Ronda de Segovia que atestigua que este personaje existió.






domingo, 9 de junio de 2013

La Chocolatería San Ginés.


Hoy os contaré que en Madrid hay un sitio donde desayunar un magnífico chocolate con churros....., uuuuhhhmmmm.

El edificio fue construido en 1890 para que fuera un mesón y una hospedería, pero en 1894 se convierte en un establecimiento para la elaboración de churros a la manera tradicional, "a hombro" y así nace La Chocolatería San Ginés, ¡¡¡¡la más famosa de todo Madrid!!!!.




Está ubicada en el Pasadizo de S. Ginés, entre las calles Arenal y Mayor. Por su estratégica ubicación junto al Teatro Eslava, (convertido en discoteca desde hace más de 30 años), y a la Iglesia de San Ginés, era muy frecuentada tanto por trasnochadores noctámbulos y juerguistas que desayunaban aquí antes de volver a casa, como por madrugadores que iban a oír misa.




Ese "pasadizo" es referencia en obras literarias como "Luces de Bohemia" de Valle-Inclán, quien utilizó su ubicación para provocar el encarcelamiento de su protagonista Max Estrella; o como en "El Capitán Alatriste", donde Arturo Pérez Reverte también ambienta dicho lugar para choques de espada con las que lavar la honra y duelos entre "caballeros".





Como curiosidad os diré que durante el período de la Segunda República por estar entre pasadizos, se rebautizó popularmente como "La Escondida".

Hoy en día se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad donde acuden miles de turistas y lugareños. Por la proximidad que tiene con la Puerta del Sol (está a escasos metros), suele ser el primer sitio a donde ir a degustar el primer buen desayuno del año, compuesto por su famoso chocolate con churros.

En cuanto al local tiene dos plantas constituidas por castizas mesas de mármol blanco y mostrador revestido con azulejos, lo que nos recuerda a los cafés de finales del s. XIX.





Está chocolatería está premiada con los honores del Círculo de Lectores, y por el Ayuntamiento de Madrid como centro Histórico Turístico.

Bueno, no esperéis a que sea 1 de Enero para daros un homenaje..., cualquier día apetece un buen chocolate con churros, o porras. ¡¡Buen provecho!!.







domingo, 14 de abril de 2013

Los Gatos de Madrid.


No sé si lo sabéis..., pero a los genuinos y genuinas, a los auténticos y auténticas, a los castizos y castizas, nacidos y nacidas en Madrid generación tras generación, nos llaman "gatos...., o gatas"...., ¡¡según corresponda, claro está¡¡. ¿Sabéis por qué?...

Os voy a contar la leyenda :

Allá en el año 852, Muhammad I, hijo de Abderramán II, fundó la villa de Magerit (actual Madrid). Construyó una fortaleza amurallada que controlaba todo el valle del Manzanares y la Sierra de Guadarrama. Dentro de esa muralla se ubicaría la almudaina o ciudadela, y una pequeña mezquita. Hoy solo nos quedan unos pocos restos repartidos por la zona de la Catedral de la Almudena.



La muralla de Magerit era sólida y prácticamente inexpugnable, por supuesto contaba con altas torres cuadradas de corte árabe, la fortaleza contaba con tres puertas de acceso altamente vigiladas, las conocidas actualmente como puerta de la Vega, la del Arco de Santa María y la de la Sagra. 

La Puerta de la Vega estaba situada en el entorno de la actual Cuesta de la Vega. Se demolió y reconstruyó en 1708. En 1820 fue sustituida por un portillo de madera que se derribó definitivamente hacia 1870.




El Arco de Santa María, llamado así por estar cerca de la iglesia de Santa María de la Almudena, estaba situado aproximadamente en la actual calle Mayor, frente a la calle del Factor, siendo derribado en 1570.

Así pudo ser la principal calle del Madrid musulmán, entre las puertas de la Vega
y la que los cristianos luego llamaron Arco de Santa María

La Puerta de la Sagra estaba situada frente a lo que hoy es la Plaza de la Armería. Luego, tras la primera ampliación cristiana, estuvo situada en algún punto de la confluencia de la calle Bailén con la Plaza de Oriente.



Hubo muchos intentos por conquistar Madrid, la primera vez fue en 924 al mando del conde Fernán González. Más tarde, en 968 Ramiro II de León dejó bastante dañada la fortaleza y por esta causa el califa Abderramán ordenó fortificar Madrid.




Un día de mayo de 1085, las tropas del rey Alfonso VI de Castilla se acercaron a Magerit con ánimos de conquista. Al amanecer llegaron las tropas a la Puerta de la Vega, fue en silencio para no despertar al enemigo, ya que la estrategia era pillarles por sorpresa. Sin embargo, de repente, uno de aquellos soldados se separó de su regimiento y cuchillo en mano comenzó a trepar por la alta muralla, hincando la daga por las juntas de los sillares de piedra. Subió tan ágilmente, con tanta facilidad, y casi sin esfuerzo que todos empezaron a decir que parecía ¡¡un gato!!. 


Cuando comenzó la lucha el joven ya había superado la muralla corriendo hacía el torreón mientras sus compañeros sitiaban la puerta de entrada a la fortaleza, el muchacho cambió la bandera árabe por la enseña cristiana, de nada habían servido los altos muros contra la agilidad y decisión de aquel "gato". 



Desde aquel día, el joven y sus "descendientes" tomaron ese sobrenombre en memoria de esta hazaña y por esa razón a los habitantes de la Villa de Madrid, se les menta con el nombre de este ágil felino.



Supongo que muchos sabréis esta "historia-leyenda", pero para los que no, he querido contaros (como gata que soy), el origen de este sobrenombre que llevamos los madrileños, y madrileñas.